URGENTE: SE NECESITA UN HITLER EN PERÚ

Nuestro país sometido en uno de las mayores borracheras de corrupción en un burdel donde participan togados y no togados; fiscales, jueces y políticos de diversas tendencias  son parte de la peor de las enfermedades de un país. La delincuencia  para todos los gustos, para el empresario de saco y corbata, para el poblador que compra un saco de papas, hasta para el infante y su madre.  La libido del violador encuentra una víctima para sus  perversiones sin ningún tipo de castigo, o con un castigo que llega lento. La juventud se desvía hacía lo insano, hacía el libertinaje más indecoroso, hacía lo obsceno; dónde quedaron esos valores. Extranjeros que hacen de Perú su mercado, quitando al peruano algo tan sagrado como el propio alimento. La pobreza y desigualdad el común denominador de nuestra sociedad no ha sido reducida a pesar de los tantos recursos de nuestra Nación. Todo esto ess lo que llamamos crisis; y toda crisis requiere urgentemente un líder, un duce, un canciller, un dictador, un Hitler.

Se requiere un Hitler en Perú, porque es urgente un barrido violento contra todo aquel elemento que perjudique a nuestro país, no es senderismo o emerretismo, es justicia. Corruptos políticos, administradores, magistrados, delincuentes, soplones y todos aquellos elementos que ven al Estado y la Nación como la mejor inversión a sus familias o sus bolsillos sean depurados por las balas o cuchillos de la militancia de un Hitler que satisfaga la sed de justicia de millones de peruanos incapaces de pronunciarse ante los dueños del poder. Con Hitler, que se aplique la pena capital a tanto delincuente y violador, es más fácil castigar al hombre que construirlo, el miedo al castigo evita tanta delincuencia. Y ¿si se equivocan en aplicar la justicia de la muerte? No importa, al final lo que interesa el bienestar de una mayoría y no lo que pueda pasar con un desconocido.

Clonen un Hitler para Perú para reivindicarnos ante lo extranjero, que ya de por sí tenemos muchos dentro de nuestro país; que expulsen a tantos venezolanos de los jirones, chinos de Lima, austro-alemanes de Posuzo y Oxapampa, afros de Ica y Piura que desnaturalizan aquello que es peruano. Un momento ¿qué es lo peruano?, bueno todavía no lo hemos llegado a determinar, pero expulsemos a los extranjeros sin capital y quedémonos con los que puedan invertir, Hitler no sería tonto de expulsar a un capitalista extranjero. 

El pueblo pide un Hitler para militarizar nuestra sociedad, de las ya tantas veces que ha estado militarizada a los largo de casi 200 años de vida independiente; una sociedad acostumbrada al vicio y la indisciplina requiere que el ejército imponga las reglas de Hitler en cuarteles con la instrucción militarizada. Y porque, porque el peruano es incapaz de utilizar el consenso de la democracia, la razón del ciudadano peruano es incapaz de encontrar la moralidad correcta; además, Hitler nunca se equivoca, bueno casi nunca;  así que, obedece a lo que dice el Führer y no critiques con una manifestación o movilización cuando te canses de la militarización, menos formes tu propio partido político con un proyecto distinto al de Hitler.

Hitler sabe muy bien lo que se necesita para reducir la pobreza,  hay métodos de anticoncepción, programas de planificación familiar del gobierno para mujeres y varones;  y no nos preocupemos, cuando Hitler llegue al poder todo eso será gratuito, así que acércate al hospital más cercano o ellos vendrán a tu casa a buscarte sin mayor trámite. No es necesario mejorar salarios, no es necesario mejorar competencias en los más pobres para que ellos puedan acceder a mejores empleos, según Hitler esto solo es propaganda comunista.

Definitivamente Hitler caerá bien en el Perú de la eterna crisis, aunque no es necesario que tenga ese apellido, ni que sea ario o escandinavo , igual algunos quieren imitarlo y  otros superarlo; en la política peruana ser o parecer Hitler se marquetea bien.

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