PERÚ: PARAÍSO DE VENEZOLANOS


Cualquier organismo vivo busca las mejores condiciones ambientales para subsistir, eso no es ajeno para los seres humanos, a pesar de milenios en lo que se emancipó de la tiranía de la naturaleza. ¿Perú cuenta con estas condiciones para los millones de venezolanos de clase media expulsados? ¿Perú es un casi paraíso en comparación a los vecinos países sudamericanos para refugiarlos? Pasaré a describir algunas de las causas por las que casi medio millón de venezolanos ya habitan entre nosotros, prefiriendo el Perú como paraíso y formando una especie de macro etnia en un país de todas las sangres que hasta ahora cuesta integrarse. 

Los pésimos controles y la flexibilidad migratoria; en realidad, los pésimos controles en todo porque el Perú es país de todo lo prohibido; en drogas, en medicamentos prohibidos en el mundo pero permitidos en el Perú como el valsartán, en tráfico de oro ilegal, en el de menores para la explotación sexual, agroquímicos cancerígenos como el glifosato. Para el ingreso de venezolanos al territorio peruano era solo necesario contar con la cédula de identidad otorgada por su gobierno y sin la necesidad de una visa, esta flexibilidad migratoria fue una de las mayores causas por las que los venezolanos se asentaron en territorio peruano, esta fue aprovechada por venezolanos dedicados a actividades delincuenciales. En la última semana de agosto del 2018  se requería la visa, el Gobierno y Migraciones  pueden retroceder por presión de la ONU. 

Las facilidades que el Gobierno otorga para permanecer en territorio nacional; el Gobierno Peruano, a través de la Oficina de Migraciones,  otorgó las PTP (Permisos Temporales de Permanencia) con el cual los venezolanos podría desarrollar cualquier actividad económica en el margen de la ley en el período de un año, estos permisos no solo otorgaban estadía, también otorgaban educación, justicia y salud gratuita. 

La informalidad laboral en el Perú; muchos de los que se encuentran en edad de trabajar padecen la violación de sus derechos laborales por parte de las micro y pequeñas empresas; sin gratificaciones ni vacaciones, sin protección de la maternidad ni CTS,  sin respeto por las ocho horas de trabajo y el salario mínimo vital; este último es el que más interesa, porque el empleador es capaz de remplazar a un peruano por un venezolano que cobre menos que un peruano; con razón tanta pollería y Gamarra llena de venezolanos. Algunos dirán que si un venezolano te remplaza es porque no eres bueno en lo que haces, en realidad es porque no eres más barato que un venezolano. 

El subempleo; en país con muy pocas oportunidades laborales formales, los peruanos hemos optado por autogestionarnos un empleo, un micro emprendimiento,  generalmente como ambulantes; esta situación ocupa a un gran sector de la población, en los mercados, parques  y calles de las diferentes ciudades se ven en cada esquina, compitiendo por el mismo comprador un venezolano frente a un peruano, uno quizá con más facilidades que otro a quien su propio país le es indiferente, uno para quien el efectivo del serenazgo  también le es indiferente. Siendo subempleado aún se puede sobrevivir. 

El descontento popular de los peruanos, quienes tienen que competir con los venezolanos en este país por las migajas de la economía del goteo, es notorio; es normal que el peruano que vive con tan poco  haciendo todavía mucho, en un país con la peor educación y el peor sistema de salud, se sienta amenazado en un hábitat para el cual tuvo que prepararse mucho; el hábitat o las condiciones en Venezuela son aún peores. Perú para el venezolano es mejor ahora, pero cuando el venezolano se adapte a nuestra realidad y tome conciencia se dará cuenta que Perú no es un gran paraíso, sino un pueblo dejado de la mano de sus gobernantes. El descontento es llamado xenofobia por quienes no se ven amenazados en su hábitat. 

Comentarios

  1. Nuestro país no está en condiciones como para dar preferencias a los extranjeros,no tenemos una buena estabilidad económica,laboral,del sistema de salud ni que decir y en educación creo que somos el país más pobre...El gobierno primero debe velar por el bienestar de su pueblo después el resto y no es xenofobia como ahora llaman a todas las personas que intentan hacer escuchar su voz de protesta...

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  2. Siempre digo que un país pobre es presa fácil de los peores males de la democracia... la corrupción, la intolerancia, la demagogia; se tiene que democratizar su economía, y eso obliga al Estado a otorgar estabilidad económica a sus connacionales...

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